
En terminología Física podríamos definir "
resiliencia" como la capacidad que tienen los metales para recobrar su forma original luego de haber sido manejados a varias presiones.
Pero en términos psicológicos yo diría que
resiliencia es la capacidad que tiene una persona para seguir en pie, para seguir su vida y enfrentar estoicamente todos los obstáculos que se interpongan en su camino.
Hace algunas semanas se instaló en mi camino, como un maldito lomo de toro vial aquel obstáculo llamado
desamor.
Ni les cuento como anduve en aquellas semanas.
Fueron días horroríficos los que viví por haberme otra vez "ENAMORADO" o quizás "CALENTADO" con aquel ser que consideré tan especial y único, en este brutal y sádico mundo cruel.
Y caí de nuevo, sabía a lo que iba, ya presumía que él no era para mi, ni yo para él.
Sabía que nunca me pediría matrimonio (jajá), y sabía que jamás llegaríamos a concebir cinco hijos bellos y hermosos tal como yo quiero.
Lo sabía todo, y aunque fué sólo un pololeo, debo confesar que mi mente soñadora, fantasiosa y capricorniana siempre pudo ir más allá.
Imaginé tantas cosas con mi mente pensante enamorada hasta las neuronas, que llegué a proyectarme inútilmente con aquel ser que sin tener el mínimo de piedad requerida...Me abandonó.
Así me dejó, sin mediar aviso.
Y lo entiendo, porque la huevá del enamoramiento funciona así.
Como la peor de las promesas políticas latinoamericanas, te prometen , te prometen hasta que te lo meten y se van. o No?
Pues ahí me quedé yo, postrada en mi cama,casi muriendo por inmersión en aquel océano salado que formé con las miles de lágrimas que escaparon de mis ojos.
Me quedé ahí, viviendo horas eternas. Horas que no acababan.
Me quedé ahí, tratando de dormir en noches que eran malditas, y eran tan malditas que me hacían pensar en que otra vez estaba sola. Sola, completamente sola y en mi cama.
Casi llegué a fundar el club de los "Rechazados Anónimos", y en la pega le contaba mi drama a todos los hueones sapos, que me preguntaban por la razón de mi cara demacrada.
Escuchaba mil veces los temas de amor de Silvio Rodriguez.
Le dedicaba "Ojalá" al hueón malo ese que me había dejado. Y me llegaba a sentir hasta autora de la canción.
Es que todo me llegaba.
Le preguntaba a Dios "Porqué"?... "Por qué no puedo ser feliz".?¿?¿
Y el sólo me ayudaba dándome un día más de vida, y muchas horas para olvidar.
Luego de haberme revolcado en mis sábanas mil veces llorando. Al fin logré superrar aquel estado demencial llamado "Amor".
Es que en realidad no lo amaba tanto ah!
Ni siquiera sé si lo "
amé", porque ahora su figura sólo me causa odio.
Y aquí me tienen señores...
De nuevo lista y dispuesta para darle la pelea al destino.
Aquí estoy de nuevo,mirando para todos lados, con los ojos que se me salen casi, por ver a tanto hombre rico y hermoso en este lugar de Chile.
Soy un claro y fiel ejemplo de resiliencia.
Fuí un cable doblado por meses, que ahora sirve de nuevo para otra instalación.
-Es que hay tanto hombre... Joder! (como decías tú)
Que quedarme pegada por ti, sonaría irracional y sin discernimiento pos tío!